El milagro de un dólar con once
Tess era una niña precoz de 8 años. Un día escuchó a sus padres hablar de que su hermanito estaba muy enfermo, que solo una operación costosísima podría salvarle la vida, pero que no tenían dinero, inclusive que planeaban cambiarse de casa porque no les alcanzaba para las facturas médicas y la hipoteca. Además había escuchado a su padre decir : “Solo un milagro puede salvarlo.”
La niña fue a su cuarto y sacó su alcancía llena de monedas . Vació todo su contenido en el suelo y lo contó cuidadosamente. Luego salió, y caminando 6 cuadras llegó hasta la farmacia del pueblo. Esperó pacientemente su turno. El farmacéutico parecía muy ocupado con un cliente . Tess sacó una moneda y golpeó el mostrador.
“¿Qué deseas?- le preguntó el farmacéutico con notable indiferencia.
“Se trata de mi hermanito Andrés -le contestó- está muy enfermo; tiene algo creciéndole dentro de la cabeza. Mi padre dice que solo un milagro lo puede salvar. Así que quiero comprar un milagro…¿Cuánto cuesta un milagro?”
“Aquí no vendemos milagros –afirmó el farmacéutico- no te puedo ayudar” .
“Yo tengo el dinero para pagarlo -insistió la niña- si no es suficiente, conseguiré el resto. Solo dígame cuánto cuesta”.
En eso intervino un hombre elegante: era el hermano del farmacéutico, quien entre otras cosas le preguntó: “¿Y cuánto tienes?”
“Un dólar con once centavos; pero puedo conseguir más si lo necesita.”
“Qué coincidencia -dijo sonriendo el hombre- ése es justo el precio de un milagro para hermanos menores.” Entonces tomó el dinero en una mano y con la otra cogió a la niña del brazo y le pidió que lo lleve a su casa para conocer a sus padres y obviamente al pequeño enfermo. El hombre elegante era nada menos que el Dr. Carlton Armstrong, en su momento, uno de los mejores neurocirujanos del mundo.
La operación se efectuó en forma gratuita, y al cabo de unos meses, Andrés se hallaba de regreso en su casa recuperándose favorablemente, gracias a: un dólar con once centavos, más la fe inquebrantable de una niña de ocho años de edad.
Querido amigo y amiga: en los tiempos modernos, los razonamientos y lógica humana, generalmente conducen a muchos a dudar de los milagros de Dios, inclusive a negarlos y hasta a burlarse de tal posibilidad. Nos hemos vuelto desconfiados, prácticos, suspicaces, escépticos… Preferimos reemplazar la palabra “milagro” por: “azar”, “suerte”, “coincidencia”.
Sin embargo, los milagros existen, porque Dios existe, y es el mismo Señor de ayer, de hoy y de siempre. ¿Cómo creerlo?… pues precisamente por fe: aquel ingrediente básico que rompe toda lógica, todo concepto intelectual, todo razonamiento científico, humano…. Esa misma fe que la condujo a la niña del relato , a confiar que un milagro podría costar el único dólar con once centavos que ella tenía en ese momento..
“Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible” . (Marcos 9:23)
Autor: William Brayanes
Escrito para www.mensajesdeanimo.com
Este relato emociona hasta las lágrimas, porque nos demuestra que Dios esta al tanto de nuestras circunstancias, y que con cinco panes y dos peces, o con “1 Dólar y 11 ctvos. puede llevar a cabo el milagro mas grande, nunca antes visto, y alimentar a 5000 almas y sobra poder aun para devolverle la salud a este niño, cuando no tenían mas que ese dinero.
Bendito sea Dios 1 Pedro 1:1,9
Gracias señor por tu fidelidad y amor gracias por el milagro de la vida ,se que para ti no hay nada imposible y que tus milagros hoy por hoy estan alli esperando que te creean tu eres el mismo de ayer de hoy y por siempre el hacedor de milagros .Bendiciones muy buenos mensajes me han ayudado mucho en mi vida